Porque no envió Dios a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. Juan 3:17
En una noche de invierno, el padre de una familia de repente oyó un golpeteo en una de las ventanas. Ahí vio a varios gorriones atraídos por el calor de la casa, que se golpeaban contra el vidrio de la ventana. Conmovido ese hombre, salió de la casa, se dirigió al granero y abrió la puerta para que los pájaros pudieran entrar. Trató de dirigirlos haciendo toda clase de suertes para que los gorriones entraran a un lugar donde había calor, pero los gorriones volaban, se dispersaban se espantaban y se escondían en la oscuridad. ¡Nada dió resultado!
Incapaz de hacer algo, regresó a la casa y volvió a mirar por la ventana. Mientras observaba, una idea pasó por su mente. "Si tan sólo pudiera convertirme en pájaro, ser uno de ellos por un momento, entonces podría salvarlos para que no murieran de frío".
Ese hombre por fin encontró respuesta a la permanente y eterna pregunta: ¿Por qué Dios se hizo hombre por medio de su hijo jesus?
En voz alta, el hombre, dirigiéndose a toda su familia, dijo: "Dios se hizo hombre mediante su hijo Jesús para que el mundo fuera salvo por Él".
"Quieres comprender a los demás, mira a través de los ojos de ellos". Anónimo.
Te invitamos a visitar el grupo de fe donde encuentras inspiración, reflexión, esperanza y propósito:

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por participar en esta página.