"¡Ay de los hijos que se apartan para tomar concejo y no de mi!" dice Dios. Isaías 30:1
Dios nos ha dado la libertad de diseñar y vivir nuestro propio destino; en nuingún mmomento quiere que vivamos programados como robots. Pero ciertamente, Dios quiere darnos concejo así como el padre desea darnos a sus hijos para que vayan por el camino que mejor les conviene. A Dios le agrada que le pidamos concejos, más no programas rígidos de acción; Él desea orientarnos mas no manipularnos. Como el padre que ama a su hijo y le da concejos continuamente, así Dios le da importancia vital a los concejos sabios.
Si buscamos concejo, mantente lejos de los necios.
Recibe todo el concejo que puedas y serás sabio todo el resto de tu vida.
La falta de concejeros frustra los planes; la abundancia de concejeros los lleva al éxito.
Dios quiere que los concejos sean de sabiduría, sin olvidar que el principio de la sabiduría es el temor a Él.
"Se dan concejos pero no el juicio para sacar provecho de ellos". Duque Rochefoucauld.
"Un respiro de paz en cada lectura. 🌿". Visita la referencia:
